Un análisis basado en los amplios conocimientos del autor en tauromaquia, historia de España, psicología, arte, pintura y comportamiento humano.
El bardo de la taurina va escribiendo a la antigua sobre papel y a punta de lápiz lo que haya de escribir, con la promesa de cumplir una misión que nadie le ha encomendado, pero que hizo suya: darle vida a los recuerdos que se niega a morir.